jueves, 8 de enero de 2015

Hablando de horarios...

Hoy, como cada día, he mirado las ofertas de empleo y me he encontrado con una que me ha indignado especialmente. Todos sabemos que en esta época abundan los contratos de formación escasamente remunerados, contratos temporales o a tiempo parcial que no es que solucionen mucho la vida al que tiene la suerte de disfrutarlos... Hace unos años se hablaba del drama del mileurismo, y hoy día, la mitad de los trabajadores de este país ya quisieran cobrar 1000 euros, seguramente unas empresas no paguen más porque no pueden, pero también hay otras que reparten abundantes dividendos, que se aprovechan de la desesperación de la gente y de que si alguien no está dispuesto a aceptar un sueldo indigno, tienen cientos de currículums encima de la mesa de gente que no tendrá más remedio que aceptarlo. Quizás si se obligase a esas empresas a subir los sueldos, sus trabajadores consumirían más productos de las empresas que lo están pasando peor, y al final estas también podrían subir los salarios, pero esto que digo es populismo bolivariano.
Volviendo al tema de la oferta, aquí tenéis el enlace, y por si lo retiran, os dejo también una captura de pantalla. Atención a los horarios:
Resulta que por ley, cuando un trabajador tiene jornada intensiva y trabaja siete horas seguidas o más, tiene derecho a disfrutar de un descanso de 15 minutos, así que el ingenioso "emprendedor" que publica esta oferta, para ahorrarse esos 15 minutos de descanso remunerado, parte las jornadas de forma totalmente demencial, privando a sus empleados de dormir más de seis horas del tirón, contando con que tendrán que desplazarse, asearse, comer y demás. Es la única explicación que se me ocurre.
Si en un artículo que escribí hace unas semanas me quejaba de lo implantadas que están en este país las jornadas partidas y de lo que cuesta compatibilizar el trabajo con la vida familiar y con el ocio, esto ya sobrepasa todos los límites.
Lo más triste de todo es que en un día que lleva publicada la oferta, hay ya 300 inscritos. 300 personas que en muchos casos estarán en una situación tan desesperada que si son seleccionadas, no tendrán más remedio que aceptar que les obliguen a llevar un ritmo de vida insano, y todo para no tenerles que dar los 15 minutos de descanso que tendrían con una jornada contínua.