Esta mañana he estado hablando con mi madre sobre la posibilidad de ir a buscar trabajo al extranjero. Algo he mirado, pero de momento me estoy resistiendo a abandonarlo todo y a irme a buscarme la vida a miles de kilómetros, sigo buscando aquí pero es probable que tarde o temprano no tenga más remedio que emigrar, aunque si lo hago me gustaría que fuera para volver algún día.
La verdad es que estoy muy indignado con la situación de este país. Viendo como en el partido del gobierno roban a manos llenas, se reparten sobresueldos en B, adjudican obras a colegas a cambio de "mordidas", o fichan por empresas que ellos mismos han privatizado cuando dejan la política. Y el primer partido de la oposición también tiene lo suyo.
Tuvimos una época de "bonanza" en la que en España se construían pisos como si no hubiera mañana, el precio de la vivienda se disparó, se crearon millones de puestos de trabajo en la construcción, y había mucho dinero en circulación, dinero que salía de las hipotecas casi de por vida que firmaban muchas familias para pagar el precio ultrainflado de su piso.
Hubo un cambio de gobierno pero las cosas no cambiaron de forma sustancial, "para qué vamos a tocar lo que funciona" pensarían... pero en la segunda legislatura la burbuja pinchó, todo se desplomó y los que habían creado la burbuja se erigieron en salvadores y volvieron al gobierno echando la culpa de la crisis a los demás y prometiendo que todo volvería a ser como antes en poco tiempo.

Han hecho "reformas" (cómo les gusta esta palabra) para que todo el que tuviera un trabajo decente se fuera a la calle y le sustituyera otro cobrando la mitad. Reformas que se han hecho símplemente para maquillar estadísticas y presumir de que baja el paro. Hace unos años la gente se quejaba del "mileurismo", y hoy día millones de trabajadores desearían llegar a mileuristas. Habría que preguntar al señor presidente del gobierno si él con los 640 euros del salario mínimo podría pagar un piso, agua, luz, calefacción, comida, ropa, y mantener a sus hijos. Hoy día, a mucha gente ni siquiera tener un trabajo le garantiza salir de la pobreza.
Esa es una de las cosas que más me desesperan, que sé que aunque encuentre trabajo voy a cobrar una mierda, porque si no lo aceptas hay miles de curriculums esperando encima de la mesa.


Si sirve para que muchos votantes espabilen y consigan ver más allá del embustero que nos gobierna, de sus partido podrido de corrupción, y del guaperas que lidera la oposición que tampoco ofrece nada nuevo y que a veces da vergüenza ajena oírle hablar, bienvenido sea, aunque no me gusta su organización demasiado vertical ni que sea un partido montando prácticamente en torno a una sola persona.
Dicho esto, espero que dentro de unos meses, cuando nos toque a ir a votar vayamos todos bien escarmentados, porque no me gustaría pasarme el resto de mi vida en el extranjero por no tener oportunidades aquí.